Un año más -y ya son 11 los que acumula como marcha cicloturista, con un ambiente muy familiar y acogedor para los participantes-, la Pedro Herrero fue una auténtica fiesta. Y es que el Ayuntamiento de Moralzarzal se vuelca en la organización de este trofeo, que suma 56 años de historia entre pedales y montañas

Las cosas han cambiado mucho desde sus inicios, cuando los deportistas tenían más corazón que piernas. También, las bicicletas eran máquinas pesadas y difíciles de manejar. Incluso aquel pequeño pueblo serrano de no más de 900 habitantes nada se parecía al moderno Moralzarzal.

De todo ello, lo único que queda intacto es la pasión de este municipio por el ciclismo, tanto de sus habitantes -que siempre han llevado muy dentro el trofeo Pedro Herrero- como del propio Ayuntamiento, implicado con ofrecer al ciclista amateur una mañana irrepetible de ciclismo en el corazón de la Sierra de Guadarrama.

Algo mas de 200 participantes se dividieron en los dos grupos de nivel, para recorrer los 110 kilómetros entre los que se encuentran los puertos de Primera de Navacerrada y La Morcuera, mas una pequeña sorpresa en el municipio de Mataelpino, que más de un participante definió como “una trampa”.

Y después del esfuerzo, un merecido avituallamiento en forma de paella en la Plaza de Toros de Moralzarzal, y entrega de premios según reglamento de la FCM.

La organización, que corrió a cargo de la Unión Ciclista Moralzarzal con la colaboración inestimable de Protección Civil y Guardia Civil, además de los voluntarios motoristas de MotoBox, quiere agradecer la disposición de los ciclistas, que participaron de un modo ejemplar en la marcha. Sin duda, nos vemos en la edición del año 2020, en la que estáis todos invitados a participar.